El ex-presidente de Paraguay, Santiago Peña, fue encarcelado en prisión preventiva tras ser destituido por el caso Ueno Bank. La medida fue ordenada por un juez que consideró necesario garantizar su comparecencia en la causa. Peña fue acusado de presunta lesión de confianza y administración en provecho propio, delitos que podrían condenarlo a hasta 10 años de prisión.
El Senado de Paraguay lo destituyó el sábado pasado tras investigaciones sobre la quiebra del banco Ueno, que dejó sin ahorros a millones de ciudadanos. La medida judicial fue tomada en un juicio político, y el juez Humberto Otazú determinó que Peña no sería trasladado a una cárcel común, debido a que maneja información sensible sobre temas como el crimen organizado.
El nuevo presidente, Pedro Alliana, ya organizó su gabinete y anunció sus prioridades para apoyar a los afectados por el colapso del banco. Las protestas continuaron en el país, con manifestantes fuera de la casa de Peña, que fue puesto en arresto domiciliario. Los fiscales indicaron que si es declarado culpable, Peña podría enfrentar hasta 20 años de prisión.
La situación ha generado una crisis política en Paraguay, con el sistema financiero en alerta y la población exigiendo transparencia. El caso Ueno Bank sigue siendo el foco principal de las investigaciones, mientras el país busca estabilizar su economía y restablecer la confianza en las instituciones.
















