El presidente de Paraguay, Santiago Peña, sigue en el cargo pese a la iniciativa de juicio político abierta contra él. El Congreso rechazó su renuncia, lo que mantiene su mandato vigente. Mientras tanto, el Senado avanza con el proceso de destitución, que podría quitarle el fuero constitucional. Peña solicitó 72 horas para preparar su defensa, pero el titular del Senado, Basilio “Bachi” Núñez, confirmó que la prórroga será rechazada. El Senado contará con los votos necesarios para proseguir con la votación unánime.
El juicio político surge tras el colapso del banco Ueno Bank, que congeló los ahorros de casi la mitad de la población y provocó una crisis institucional. La situación ha generado reacciones en la sociedad paraguaya, con críticas al gobierno por la gestión del escándalo financiero. Peña anunció su dimisión el jueves, pero no logró reunir el quórum necesario para que fuera efectiva.
El proceso judicial se desarrolla en un contexto de tensión política en el país. La crisis bancaria ha puesto en duda la estabilidad del sistema financiero y ha generado desconfianza en la población. El Senado, con mayoría en manos de la oposición, busca cerrar el caso con una decisión definitiva. La votación está programada para continuar el viernes 6 de noviembre. La situación sigue en evolución, con el juicio político como herramienta clave para determinar el futuro del mandatario.





















