El presidente de Paraguay, Santiago Peña, solicitó una prórroga de 72 horas para preparar su defensa en el juicio político abierto en su contra. La medida fue presentada tras el colapso del banco Ueno, que congeló los ahorros de casi la mitad de la población y generó una crisis institucional. Peña anunció su dimisión el jueves, pero el Congreso no logró reunir el quórum necesario para aceptarla.
El Senado, encargado de procesar el juicio político, rechazó la prórroga solicitada por el presidente. El titular de la Cámara de Senadores, Basilio “Bachi” Núñez, confirmó que el Senado cuenta con los votos necesarios para avanzar con la destitución de Peña. La decisión se tomará mediante una votación unánime. Mientras tanto, el presidente sigue en el cargo, aunque sin fuero constitucional.
La crisis bancaria desencadenada por el colapso de Ueno Bank ha generado una gran inquietud en la sociedad paraguaya. Los ahorros de millones de ciudadanos permanecen bloqueados, lo que ha afectado especialmente a los sectores más vulnerables. La situación ha puesto en tela de juicio la estabilidad del sistema financiero y la gestión del gobierno.
El juicio político representa un momento crucial en la política paraguaya. Si Peña es destituido, marcará un cambio significativo en la dirección del país. La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de los eventos, mientras que el pueblo paraguayo espera una resolución que pueda restablecer la confianza en las instituciones.
























