El presidente de Paraguay, Santiago Peña, enfrenta un juicio político tras la caída del banco digital Ueno Bank, que generó una crisis política interna. Peña anunció su renuncia, pero el Senado no la aceptó, lo que ha llevado a una situación de inestabilidad en el gobierno. La intervención del Banco Central en Ueno Bank, por irregularidades crediticias y problemas de solvencia, desencadenó una serie de acciones que involucran al mandatario.

El colapso de Ueno Bank, que era considerado un símbolo de modernización financiera, ha sido vinculado con prácticas sospechosas y falta de transparencia. El ministro del Interior, Enrique Riera, renunció en medio de la crisis, lo que refleja la gravedad del escándalo. Aunque Peña se comprometió a rendir cuentas ante el Senado, su defensa se basa en la necesidad de explicar las circunstancias al pueblo paraguayo.

La situación se agrava con la falta de apoyo en el Congreso para la renuncia de Peña. La crisis financiera no solo ha afectado al sector bancario, sino que también ha generado una pérdida de confianza en las instituciones gubernamentales. La investigación continúa, y el futuro del presidente paraguayo se verá definido en los próximos días.