Los votantes de Estados Unidos depositaron sus papeletas en centros de votación en todo el país el 3 de noviembre de 2026, en elecciones que decidirán el control del Congreso. La Cámara de Representantes y parte del Senado se renovarán en estas elecciones de mitad de mandato, que marcan un punto crucial en el periodo presidencial de Donald Trump. Los demócratas buscan recuperar la Cámara y ganar terreno en el Senado, aprovechando el desgaste del mandato de Trump y la creciente descontento con su política económica y social.

El costo de vida, los precios de los combustibles y la incertidumbre laboral han influido en las decisiones de los electores. Los analistas indican que estos factores han favorecido a los demócratas, que prometen políticas más progresistas y una mejor gestión de la crisis económica. A su vez, el presidente republicano ha lanzado una campaña intensa para apoyar a candidatos en las primarias, intentando mantener el control del Congreso.

En Nueva York y Virginia, los votantes se reunieron en centros de votación, incluyendo el Museo de Brooklyn, para elegir a los nuevos representantes. Algunos candidatos hispanos, como un cantante, exconductores y una militar en retiro, buscan hacer historia al convertirse en los primeros representantes latinos en el Congreso. Estas elecciones son vistas como una oportunidad para cambiar el rumbo del país, especialmente en un contexto de creciente polarización política.