Estados Unidos ha lanzado ataques contra objetivos iraníes en el estrecho de Ormuz, según un funcionario estadounidense. La operación, descrita como defensiva, se produce en un contexto de tensión creciente entre Washington y Teherán. La televisión iraní informó de explosiones en la zona, sin especificar su origen.

El presidente Donald Trump ha redefinido la confrontación con Irán como una "guerra blanda", destacando su control sobre recursos energéticos. Esta postura se da días antes de las elecciones de mitad de mandato, que marcan un punto crucial para su mandato. Los republicanos buscan mantener el control del Congreso, lo que podría afectar su capacidad para implementar políticas.

Las elecciones, que se celebran este martes, determinarán la composición de la Cámara de Representantes y parte del Senado. Se trata de un referéndum nacional sobre la gestión de Trump, que según los sondeos enfrenta dificultades para mantener su mayoría. Los candidatos republicanos temen que la guerra con Irán, el costo de vida y las políticas migratorias puedan afectar su resultado.

Trump ha prometido 5.000 dólares a cada adulto estadounidense si los republicanos ganan el control del Congreso. Esta oferta, aunque no viable desde un punto de vista económico, refleja su preocupación por mantener el poder. Además, ha anunciado que concederá indultos a quienes hayan trabajado para él si los demócratas logran un triunfo en las urnas.

La tensión entre Estados Unidos e Irán ha aumentado en los últimos meses, con incidentes en el estrecho de Ormuz y amenazas de represalias. A pesar de esto, Trump ha insistido en la posibilidad de un acuerdo diplomático con Teherán, aunque no ha confirmado si se está negociando. La situación sigue siendo un factor clave en las elecciones, donde la percepción de seguridad y estabilidad es crucial para el voto del elector.