El 3 de noviembre, los estadounidenses votan en elecciones de mitad de mandato que decidirán quién controlará el Congreso. Las encuestas sugieren una posible derrota histórica para Donald Trump, con los demócratas en ventaja para recuperar el control legislativo. En Kansas, los sondeos indican que los republicanos podrían perder por primera vez en un siglo, mientras que en Texas, los demócratas buscarían victorias históricas.
Los republicanos temen una pérdida significativa de poder, lo que podría debilitar la influencia del presidente en la legislación. Trump ha anunciado que vetaría sistemáticamente las iniciativas aprobadas por el Congreso si los demócratas ganan. En tanto, el mercado argentino teme que una derrota republicana afecte la ayuda financiera.
El voto latino, que en 2024 dio al presidente el mayor respaldo registrado para un candidato republicano, muestra una participación anticipada sin precedentes. Sin embargo, factores como el costo de vida y las redadas del ICE están influyendo en un cambio de tendencia hacia los demócratas. En las últimas semanas, Trump ha cerrado su maratón de mítines con promesas económicas y declaraciones polémicas, mientras los demócratas realizan sus últimos esfuerzos para consolidar su ventaja.
Estas elecciones marcan un punto de inflexión en la política estadounidense, con implicaciones para la legislación y la gestión del gobierno durante los dos últimos años del mandato de Trump. La incertidumbre persiste, pero las encuestas apuntan a un escenario en el que el Congreso podría cambiar de manos, redefiniendo el equilibrio de poder en Washington.



























