El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el candidato conservador brasileño Flávio Bolsonaro han expresado dudas sobre la legitimidad de las elecciones brasileñas en las que Lula da Silva fue reelecto. Trump calificó el proceso como "muy corrupto" y "muy extraño", mientras que Bolsonaro denunció la medida de retirarle su pasaporte por riesgo de fuga.
Trump, en declaraciones recientes, afirmó que las elecciones en Brasil "fueron muy corruptas" y cuestionó la extensión del horario de votación, lo que generó controversia. Aunque no tomó partido por ninguno de los candidatos, su crítica ha sido interpretada como una presión sobre el proceso electoral. Por su parte, Bolsonaro, quien perdió las elecciones frente a Lula da Silva, aseguró que el juez Alexandre de Moraes le ordenó entregar sus pasaportes, lo que calificó como un "intento de intimidación".
El Tribunal Supremo Federal retiró el pasaporte de Bolsonaro, limitando su salida del país. Esta decisión se tomó tras la derrota electoral del candidato, quien no reconoció el resultado y anunció la posibilidad de anular las elecciones. A pesar de las acusaciones, Lula da Silva fue reelecto con un margen estrecho, lo que ha generado debates sobre la transparencia del proceso.
La elección de Lula da Silva, quien fue condenado en 2017 por corrupción pero luego absuelto en 2021, representa un retorno al poder tras una larga lucha legal. Su reelección ha sido celebrada por sectores sociales y políticos brasileños, mientras que críticos acusan a las autoridades de manipulación electoral. La situación refleja tensiones políticas internas y la influencia de figuras externas como Trump, quien ha utilizado su plataforma para cuestionar el proceso.





















