María Corina Machado, líder opositora venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, regresó a Venezuela tras siete intentos fallidos de entrada al país. Su retorno se produjo después de que Estados Unidos atribuyera su llegada al diálogo de reconciliación entre Washington y Caracas. Machado, quien había estado fuera del país durante diez meses, cruzó la frontera en medio de una operación logística compleja que incluyó vuelos privados, desplazamientos terrestres y travesías marítimas.
La líder del partido Vente Venezuela (VV) reapareció en una iglesia católica del estado Lara, abrazada por seguidores de su partido durante una eucaristía. Su regreso generó reacciones en la política regional, con el líder del Partido Popular español pidiendo elecciones libres en Venezuela. En Cuba, el político Ferrer llamó a seguir el ejemplo de Machado, afirmando que se iría a Cuba.
Machado enfrentó múltiples obstáculos durante su ausencia, incluyendo bloqueos aéreos y marítimos impuestos por el régimen de Nicolás Maduro. Desde junio de este año, preparó varios planes de regreso, pero estos se vieron interrumpidos por decisiones políticas, permisos denegados y problemas logísticos. Solo después de una serie de esfuerzos y apoyo internacional logró finalmente su retorno.
El regreso de Machado representa un hito en la lucha por la transición democrática en Venezuela. Su presencia en el país busca reforzar la oposición y desafiar la alianza entre el gobierno venezolano y Estados Unidos. Aunque el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó no saber nada de su regreso, expresó su deseo de que Machado esté a salvo. Su llegada marca un nuevo capítulo en la tensión política entre Venezuela y sus aliados internacionales.


























