Lula da Silva, candidato a la reelección, reunió a miles en Río de Janeiro y afirmó su confianza en la victoria. El senador Flávio Bolsonaro, su rival, superó a Lula en la primera vuelta por más de 2,2 millones de votos, pero ninguno obtuvo la mayoría. La segunda vuelta se celebrará este domingo.
En el último debate, Lula y Bolsonaro se atacaron sobre economía, seguridad y corrupción. Lula criticó la política de Milei, mientras que Bolsonaro destacó su liderazgo como modelo. La relación con Estados Unidos y China no fue abordada en el debate.
Lula, a los 80 años, busca un cuarto mandato. Según el último sondeo de Datafolha, ambos candidatos están empatados con el 50 % de los votos válidos. La exdiputada Joice Hasselmann reiteró su apoyo a Lula, advirtiendo sobre los riesgos de una victoria de Bolsonaro.
La elección representa un momento crucial para Brasil. La campaña se centró en temas como la economía, la seguridad pública y la lucha contra la corrupción. Lula, con su base de apoyo en el Partido de los Trabajadores, busca mantener el control del poder. Bolsonaro, líder del Partido Liberal, promete cambios radicales.
El balotaje se ha convertido en una batalla intensa, con ambos candidatos buscando convencer a los votantes en un contexto de incertidumbre política. La elección podría marcar un cambio en la dirección del país.
























