Flávio Bolsonaro abandonó Brasil hacia Estados Unidos tras perder las elecciones presidenciales. Su huida se produjo días después de las elecciones, cuando el Tribunal Supremo le había ordenado entregar su pasaporte. Según fuentes argentinas, el exsenador cruzó la frontera con su familia y tomó un avión privado hacia Ecuador.

El gobierno de Estados Unidos confirmó que le concedió una visa, aunque no se especificó el motivo. La administración de Donald Trump habría facilitado su salida, según informes. Mientras tanto, la Policía Federal brasileña había anulado sus pasaportes en el marco de una investigación por blanqueo de capitales.

La huida de Bolsonaro se produce en medio de una presión judicial intensa. Su viaje incluyó una escala en Argentina, donde fue confirmado por las autoridades migratorias. A pesar de las órdenes judiciales, Bolsonaro dejó el país con causas pendientes.

La situación ha generado reacciones en Brasil. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva criticó su huida, señalando que "quien no debe, no teme". Mientras tanto, su equipo de campaña negó que se tratara de una fuga, afirmando que su salida era parte de una estrategia política.

La salida de Bolsonaro se da en un contexto de tensión política en Brasil. Su decisión de abandonar el país antes de cumplir con una orden judicial ha generado debate sobre la legalidad de su acción. Mientras tanto, su destino en Estados Unidos sigue siendo desconocido.