El presidente paraguayo, Santiago Peña, anunció su renuncia el miércoles tras enfrentar presión política y financiera por el colapso de un banco. La decisión se tomó en medio de un escándalo que ha sacudido al país. El banco en cuestión, Banco Rural, dejó de operar de forma normal, generando inestabilidad en el sistema financiero.
La renuncia de Peña se produce después de que el Tribunal de Cuentas iniciara un juicio político contra él por irregularidades en la gestión del Banco Rural. Las autoridades investigan si hubo negligencia o malversación de fondos. El gobierno había anunciado medidas de estabilización, pero no lograron calmar a la opinión pública.
El Banco Rural, uno de los principales institutos financieros del país, enfrentó problemas de liquidez en febrero. La situación se agravó cuando el gobierno intentó intervenir para evitar una quiebra. Sin embargo, la crisis generó desconfianza en el sistema bancario y provocó protestas en varias ciudades.
La renuncia de Peña marca un punto de inflexión en la política paraguaya. El presidente había sido elegido en 2023 con un programa de reformas económicas, pero la crisis financiera ha puesto en duda su liderazgo. Su sucesor será elegido en una reunión del Consejo de Ministros. La situación sigue siendo delicada, pero las autoridades prometen continuar con las investigaciones.






















