El gobierno colombiano incluyó en su agenda estratégica el proyecto de gasoducto Antonio Ricaurte, que conectará Venezuela con Colombia. Según Ecopetrol, este gasoducto podría transportar hasta 450 millones de pies cúbicos diarios de gas, cubriendo casi la mitad del consumo nacional colombiano. El proyecto, de 225 kilómetros de longitud, se ubicaría cerca de la frontera entre ambos países.
El ministerio de Minas y Energía colombiano anunció que el gasoducto forma parte de sus planes para mejorar la seguridad energética del país. La iniciativa busca aprovechar las reservas de gas venezolanas, que son consideradas una fuente importante de energía para la región. El proyecto aún está en fase de estudio y no se ha establecido una fecha exacta de inicio de las obras.
Este proyecto se enmarca en los esfuerzos por fortalecer la cooperación entre Colombia y Venezuela en el sector energético. Aunque el gasoducto no ha comenzado aún, su implementación podría marcar un avance significativo en la integración energética de la región. La dependencia del gas venezolano podría aumentar en los próximos años, lo que generaría un impacto en la política energética colombiana.























