El ex-presidente paraguayo Santiago Peña fue detenido por la policía en su domicilio en Asunción, tras ser destituido del cargo por el Senado en un juicio político. La decisión fue aprobada con el voto a favor de 44 senadores presentes, lo que lo convierte en el segundo presidente en la historia reciente del país desalojado del poder mediante este procedimiento. Peña, de 47 años, fue declarado culpable en ausencia por sus vínculos con el caso Ueno Bank, lo que le quitó los fueros y permitió su detención.
La Fiscalía ordenó su arresto domiciliario hasta que quede a disposición del Ministerio Público. El nuevo presidente, Pedro Alliana, de 52 años, juró ante el Congreso para completar el período presidencial hasta 2028. El traspaso del poder se activó minutos después de que el Senado lo removiera del cargo, en medio de una crisis política desatada por el cierre de Ueno Bank.
El caso Ueno Bank, una institución financiera paraguaya, generó controversia por sus prácticas y supuestos vínculos con altos funcionarios. La destitución de Peña y su posterior detención marcan un momento crucial en la política paraguaya, reflejando la tensión entre el poder ejecutivo y el legislativo. La situación sigue siendo vigente, con el ex-presidente bajo arresto domiciliario y el nuevo mandatario en el centro de la atención.





















