El presidente Emmanuel Macron acusó a la extrema izquierda de fomentar la violencia durante disturbios en Francia. En declaraciones públicas, indicó que los responsables de los actos violentos deberán asumir las consecuencias legales. La situación se ha intensificado tras una segunda jornada de protestas que ha generado una gran cantidad de detenciones y heridos.
Las autoridades informaron que al menos 2.000 personas fueron detenidas durante los disturbios, más de 600 uniformados resultaron heridos y un joven de 17 años perdió una mano debido a la explosión de una granada. Macron respondió a las críticas por su presencia en un concierto de Celine Dion, que se celebró en medio de las protestas.
Las protestas, que se han descrito como "sin precedentes", se han centrado en demandas de mejor gobierno y reformas sociales. Aunque Macron ha rechazado las acusaciones de apoyar la violencia, la situación ha generado una polarización política en el país. Las autoridades continúan investigando los hechos y evaluando las medidas necesarias para garantizar la seguridad pública.
























