Trump amenazó durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca con utilizar la "madre de todas las bombas", un término que se refiere a la bomba B-83, la más poderosa del arsenal estadounidense pero no nuclear. Esta arma, diseñada para destruir objetivos en superficie, no podría penetrar bunkers nucleares iraníes debido a su profundidad y resistencia. Los expertos destacaron que su uso contra estructuras subterráneas sería limitado.

Durante la misma rueda de prensa, Trump criticó a Zelenski y acusó a Biden de enviar "regalos masivos de Tomahawk" a Ucrania, una afirmación que no tiene base en hechos. Aunque no se ha confirmado el envío de misiles Tomahawk por parte de Estados Unidos a Ucrania, Trump utilizó esta acusación como parte de su estrategia de desinformación.

La amenaza de Trump refleja su tendencia a usar expresiones hiperbólicas para desviar la atención de temas más críticos, como la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz. Aunque su discurso busca generar impacto, las declaraciones no están respaldadas por evidencia concreta. La situación pone de manifiesto la polarización política y la falta de claridad en las declaraciones del presidente.