Los terremotos que afectaron a Colombia y Venezuela en 2026 dejaron evidente la escasez de seguros para viviendas y pequeñas empresas en la región. Según un informe de Marsh, la falta de cobertura aseguradora expone a grandes pérdidas económicas ante desastres naturales.
Los sismos causaron daños significativos en zonas urbanas y rurales, pero muchas familias y negocios no tuvieron acceso a compensaciones por la pérdida de bienes. La mayoría de las pequeñas empresas no cuentan con seguros de riesgos naturales, lo que limita su capacidad para recuperarse.
La situación refleja una brecha en la protección financiera en América Latina. A pesar de la creciente frecuencia de desastres, el número de aseguradoras que ofrecen coberturas para este tipo de riesgos sigue siendo bajo. Esta falta de preparación pone en riesgo la estabilidad económica de la región.


























