El sismo de magnitud 7,3 grados en la escala de Richter sacudió el norte de Colombia el 5 de noviembre. Según datos preliminares del Servicio Geológico de Estados Unidos, el epicentro se ubicó a 30 kilómetros al norte de Santa Marta, en el departamento de Magdalena. El temblor duró aproximadamente 45 segundos y fue sentido en varias regiones del país, incluyendo Bogotá y Medellín.
Las autoridades locales reportaron al menos 203 muertos y más de 500 heridos en el momento de la publicación. La mayoría de las víctimas se registraron en los municipios de Santa Marta, El Banco y Taganga. Varios edificios derrumbaron y se reportaron daños en infraestructura pública, incluyendo carreteras, puentes y hospitales.
Este sismo es el más fuerte registrado en Colombia en más de una década. El país ha sufrido otros sismos significativos en el pasado, como el de 1999 que causó más de 1.000 muertes. La región norte del país, especialmente el área de Santa Marta, está ubicada en una zona de alta actividad sísmica debido a la convergencia de placas tectónicas.
El gobierno activó el Plan de Emergencias Nacional y coordinó con organismos internacionales para apoyar las labores de rescate. Mientras tanto, las familias afectadas se enfrentan a la pérdida de vivienda, empleo y medios de subsistencia. La situación continúa bajo evaluación.



























