La Defensoría del Pueblo de Panamá solicitó reabrir el registro de damnificados dos meses después del terremoto de magnitud 7.7 que sacudió el país el 5 de enero. La autoridad destacó la necesidad de incluir a nuevas personas afectadas y actualizar la información de los ya registrados.
El sismo, uno de los más fuertes en la historia del país, causó daños en varias zonas, especialmente en las provincias de Colón y Coclé. Aunque no se reportaron muertes, se registraron muchos casos de daños a viviendas y infraestructura. La Defensoría del Pueblo había cerrado temporalmente el registro de damnificados una semana después del sismo, pero ahora solicita su reabertura para garantizar una evaluación más precisa.
Este terremoto fue sentido en países vecinos como Costa Rica y Colombia. La comunidad científica ha analizado los efectos del sismo y ha señalado la importancia de una evaluación continua para prevenir riesgos futuros. La Defensoría del Pueblo ha llamado a la población a presentarse en los centros de atención para ser incluida en el registro.
El terremoto de enero fue el más fuerte en décadas en Panamá. Aunque el país ha implementado medidas de prevención, la comunidad sigue en alerta por posibles efectos secundarios. La Defensoría del Pueblo ha trabajado en colaboración con organismos nacionales y internacionales para garantizar una respuesta adecuada. La reabertura del registro es parte de ese esfuerzo.



























