El sismo de magnitud 7,7 sacudió el Panamá el 9 de julio, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El epicentro se ubicó en la localidad rural de Pitaloza Arriba, a unos 10 kilómetros de profundidad. El temblor afectó la provincia de Herrera, a más de 193 kilómetros al suroeste del Canal de Panamá.
El movimiento telúrico provocó pánico en la capital del país, con edificios sacudidos y evacuaciones en algunas zonas. Aunque no se reportaron víctimas fatales, se registraron daños materiales en estructuras locales. El gobierno local ordenó medidas preventivas y evaluaciones de seguridad en áreas afectadas.
Este sismo fue seguido de otro de magnitud 6,6 horas después, según el USGS. La zona de Pitaloza Arriba, ubicada en una región montañosa, fue la más golpeada. Las autoridades informaron que no se han confirmado heridos, pero se continúa con la evaluación de los daños.
El terremoto causó la suspensión temporal de vuelos en el aeropuerto internacional de Panamá, debido al pánico en la ciudad. Las rutas aéreas fueron desviadas para garantizar la seguridad.
Este evento se suma a una serie de sismos registrados en la región en los últimos años, lo que ha generado preocupación entre los científicos sobre la actividad sísmica en el área. El gobierno ha anunciado que se realizarán estudios para evaluar el riesgo en la zona.


























