Los analistas especializados en gas natural en México han alertado sobre un error en la forma en que se calculan las reservas del país. Según el informe, el gobierno y empresas locales incluyen los ductos como si fueran reservas de gas, lo que genera una percepción errónea de disponibilidad energética. Esta práctica, según los expertos, no refleja la realidad de las reservas subterráneas reales.

El error se traduce en una sobreestimación de las reservas disponibles, lo que podría afectar decisiones de inversión y políticas energéticas. Los analistas explican que los ductos son infraestructura, no recursos naturales, y su inclusión en los cálculos distorsiona la información. Esta situación ha sido señalada como un problema de transparencia en la gestión energética del país.

Este fenómeno no es nuevo, pero ha ganado relevancia en los últimos años con el aumento de la demanda por energía limpia y la necesidad de una planificación más precisa. La confusión entre infraestructura y recursos ha generado críticas internas y externas, especialmente en el contexto de la transición hacia fuentes renovables. Los expertos recomiendan una revisión de los métodos de cálculo para evitar desinformación y garantizar una gestión más eficiente de los recursos naturales.