Decenas de miles de estudiantes franceses se movilizaron en protesta en varias ciudades del país. La manifestación tuvo lugar el 15 de noviembre y fue organizada por varios sindicatos estudiantiles. Los participantes exigieron mejoras en las condiciones de enseñanza, incluyendo una reducción en la carga horaria y un aumento en el presupuesto destinado a la educación.
La policía supervisó las protestas de cerca, implementando medidas de control en las calles. En París, se registraron enfrentamientos entre estudiantes y agentes, aunque no se reportaron heridos graves. Según informes oficiales, más de 50.000 personas participaron en la marcha, con concentraciones en la capital y en ciudades como Lyon y Toulouse.
Este tipo de protestas no es nuevo en Francia. En los últimos años, los estudiantes han organizado varias movilizaciones similares, principalmente en respuesta a las políticas educativas del gobierno. La última gran manifestación tuvo lugar en 2022, cuando los estudiantes exigieron una reforma en el sistema universitario. La situación actual refleja una creciente insatisfacción con las condiciones actuales en las instituciones educativas francesas.
























