La negociación con grupos criminales en Colombia ha revelado importantes vacíos en la política criminal del país, según un análisis reciente. Esta situación ha generado debate sobre la ley de sometimiento, que busca regular la entrega de criminales a las autoridades.
El estudio señala que los acuerdos entre el Estado y organizaciones delictivas, como narcotraficantes y bandas armadas, han sido frecuentes y a menudo no han logrado resultados duraderos. Esto ha llevado a cuestionar la efectividad de las estrategias utilizadas para combatir el crimen.
La política criminal colombiana ha enfrentado críticas por su falta de coherencia y por no abordar las raíces del delito. Expertos destacan que la negociación con criminales no solo no resuelve el problema, sino que también puede fomentar la impunidad. Este contexto ha generado una necesidad urgente de reformar el marco legal para garantizar justicia y seguridad.























