Chile lanzó una moneda digital como parte de su estrategia para modernizar su sistema financiero. La iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio para integrar tecnologías emergentes en el sector monetario. Según el Informe de Sistemas de Pago presentado por la autoridad monetaria en agosto de 2026, el uso de pagos digitales en el país ha crecido significativamente.

Cada persona mayor de 15 años realizó en promedio 435 transacciones digitales durante el último año. Esto representa un aumento del 15 % en comparación con el periodo anterior. La cifra muestra una tendencia clara hacia la digitalización de las operaciones financieras. La autoridad monetaria destacó la importancia de esta evolución para mejorar la eficiencia del sistema.

La introducción de la moneda digital busca facilitar transacciones más rápidas y seguras. Esta medida también busca reducir la dependencia de métodos tradicionales y fomentar la inclusión financiera. El gobierno ha estado promoviendo la adopción de tecnologías digitales como parte de su plan de desarrollo económico. La moneda digital podría ser una herramienta clave en este proceso.