La extrema derecha en Colombia denuncia el globalismo mientras construye redes transnacionales para expandirse. El país enfrenta un desafío político para preservar su autonomía y sus intereses nacionales frente a la influencia de Estados Unidos.
La situación refleja una creciente tensión entre Colombia y Estados Unidos, donde la extrema derecha local critica las políticas globales impuestas por Washington. Esta crítica se manifiesta en la construcción de redes transnacionales por parte de grupos políticos y organizaciones que buscan ampliar su influencia.
El desafío de Colombia radica en equilibrar su independencia con la necesidad de cooperación internacional. Aunque el gobierno busca mantener su autonomía, la presión externa persiste, especialmente en temas económicos y de seguridad. Esta dinámica refleja un contexto más amplio de desafíos geopolíticos en la región.




























