El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que el diálogo entre un bloque opositor liderado por Dinorah Figuera y el gobierno interino en Venezuela tiene el apoyo total del país. Esta postura se da en un contexto donde EEUU también anunció sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI) por su postura sobre el caso del expresidente colombiano Gustavo Petro.
Rubio destacó que el diálogo busca una transición política en Venezuela, un tema que ha sido central en las relaciones entre Washington y Caracas. A su vez, el gobierno de Donald Trump impuso sanciones económicas a la CPI, limitando sus movimientos financieros con instituciones estadounidenses hasta el 7 de abril de 2027. La medida fue tomada tras el anuncio del Premio Nobel de la Paz a una exjuez de la CPI.
El expresidente colombiano Gustavo Petro repudió las sanciones de EEUU contra la CPI, calificándolas como una ignominia contra la humanidad. Petro criticó la postura de Estados Unidos, que ha sido acusada de interferir en asuntos internacionales.
La tensión entre EEUU y la CPI se ha agravado en los últimos meses, especialmente tras el reconocimiento del Nobel de la Paz a una exmagistrada de la institución. La sanción impuesta por Trump refleja una postura más dura hacia organismos internacionales que, según Washington, no respaldan sus políticas.
El contexto político en Venezuela también ha influido en las relaciones con EEUU. La oposición venezolana busca acelerar un cambio político con el apoyo de Estados Unidos, mientras que la Fiscalía de EEUU ha revelado acusaciones contra Nicolás Maduro por presuntas negociaciones con grupos guerrilleros usando explosivos de la FANB. Estas acciones reflejan una estrategia más activa de Estados Unidos en la región, combinando apoyo a la transición política con medidas contra instituciones internacionales que considera contrarias a sus intereses.



























