El gobierno venezolano entregó a Aníbal Canelón Aguirre, alias "Prometeo", al Departamento de Justicia estadounidense. Canelón fue capturado en Venezuela y trasladado a Estados Unidos tras ser incluido en la lista de fugitivos más buscados del FBI. El FBI lo identificó como líder de una red de robos a cajeros automáticos.
El traslado no fue calificado como extradición por el Departamento de Justicia venezolano. En cambio, el director del FBI, Kash Patel, lo describió como uno de los más de 100 "traslados de custodia al extranjero" realizados por la agencia en los últimos 18 meses. Canelón fue arrestado en Venezuela tras una operación conjunta con autoridades locales.
Este caso refleja el fortalecimiento de la cooperación entre Venezuela y Estados Unidos en materia de seguridad. Canelón fue acusado de liderar una red de delitos financieros que afectó a múltiples bancos en Estados Unidos. Su captura marca un avance en la lucha contra la delincuencia organizada transfronteriza. La operación fue posible gracias a la colaboración entre las autoridades venezolanas y las estadounidenses.





























