El presidente de Panamá pidió mantener la calma tras un terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el país. El sismo, ocurrido el viernes 9 de octubre, causó el colapso de varios edificios en el centro de la capital, lo que generó pánico entre la población. Al menos 27 personas resultaron heridas, según informes preliminares.
El mandatario solicitó a la ministra de gobierno y al Sistema Nacional de Protección Civil que proporcionen actualizaciones sobre el estado de los afectados y la situación general. No se reportaron muertes hasta el momento, aunque se continúa con las evaluaciones.
Este sismo es el más fuerte registrado en Panamá en décadas. La zona afectada incluye áreas con edificios de gran altura, lo que aumentó el riesgo de daños. La población, acostumbrada a la estabilidad geológica, ahora vive con temor. Las autoridades instan a la población a evitar acercarse a estructuras dañadas y a seguir las indicaciones de los servicios de emergencia.
El terremoto fue sentido en varias ciudades del país, incluyendo la capital, Ciudad de Panamá. Algunas zonas quedaron temporariamente aisladas debido a la destrucción de infraestructuras. La situación ha generado preocupación, pero las autoridades destacan que no se han confirmado daños graves ni pérdidas humanas.



























