Los jugadores del equipo de fútbol Junior de Barranquilla han solicitado su salida del club tras un incidente en el que hinchas del equipo realizaron actos vandálicos. El incidente ocurrió el jueves 15 de octubre, cuando se reportó que algunos hinchas acudieron a las inmediaciones de la sede deportiva del club y dañaron los vehículos de dos futbolistas.
Las imágenes y videos difundidos muestran evidencia de los daños causados a los automóviles de los jugadores. Aunque no se han reportado heridos, el incidente ha generado una tensión significativa dentro del club. Al menos cinco jugadores han expresado su deseo de dejar el equipo, según fuentes internas.
Este no es el primer caso de violencia relacionada con el fútbol en Barranquilla. En el pasado, se han registrado incidentes similares que han afectado la estabilidad del club y su relación con la comunidad. La situación ha generado preocupación entre los directivos y la afición, quienes buscan una solución para evitar que el conflicto se agrave.
La tensión en el club se ha intensificado en los últimos meses debido a problemas financieros y descontento entre los jugadores. La violencia de los hinchas parece reflejar una creciente polarización en la comunidad. Aunque no se ha establecido una conexión directa entre los actos vandálicos y el descontento general, el incidente ha abierto una discusión sobre la seguridad en los estadios y el papel de la afición en la gestión del club.

























