Miles de personas salieron a las calles en Bogotá y otras ciudades colombianas el miércoles 14 de octubre para protestar contra el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella. La manifestación, la primera del año, fue convocada por centrales sindicales y partidos opositores. Los manifestantes denuncian políticas consideradas contrarias a la agenda social del anterior gobierno de Gustavo Petro.

El presidente De la Espriella aprobó recientemente un decreto que modifica los protocolos de actuación de las fuerzas de seguridad durante las protestas. Esta medida ha sido criticada por sectores de la oposición, que advirtieron que podrían convocar una huelga general en noviembre si no se revisa. Las protestas incluyen reivindicaciones laborales, educativas, económicas y sociales, y se han desarrollado pese a condiciones climáticas adversas, como una intensa granizada en Bogotá.

Las marchas se producen en un contexto de tensión política en Colombia. El gobierno de De la Espriella, considerado ultraderechista, enfrenta críticas por su enfoque en la seguridad y su distanciamiento de las reformas sociales impulsadas por Petro. La oposición sostiene que las políticas actuales afectan el bienestar de la población y limitan los derechos de protesta. Mientras tanto, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, elogió públicamente al presidente colombiano, destacando la amistad entre ambos países.