La embajada de Colombia en Jerusalén fue inaugurada el 14 de octubre, según informes de medios locales y internacionales. Esta decisión, tomada bajo el mandato del presidente Abelardo de la Espriella, marca un cambio significativo en la política exterior del país. La apertura de la embajada en la ciudad santa fue celebrada como un gesto de apertura hacia Israel, tras la decisión del ex-presidente Juan Manuel Santos de cortar relaciones diplomáticas con el Estado judío en 2019.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Arabia Saudita, junto con otros estados árabes, condenó la apertura de la embajada, calificándola como una violación del derecho internacional y una amenaza para los esfuerzos de paz en la región. La autoridad saudita instó a organismos globales a contrarrestar las políticas israelíes que modifican el estatus de la ciudad. Este movimiento refleja una evolución en la postura de Colombia hacia Israel, que busca reforzar su presencia en el Medio Oriente.
La decisión de Colombia ha sido criticada por autoridades palestinas, que la han denunciado como un cambio importante en la política del país. Esta apertura de la embajada en Jerusalén representa un giro en las relaciones internacionales de Colombia, que ahora busca fortalecer sus vínculos con Israel, pese a las tensiones regionales. La situación sigue siendo un tema de debate en el ámbito diplomático internacional.


























