Estrella González viajaba en un avión lleno de migrantes, muchos de ellos en estado de tristeza extrema. Lloró durante casi todo el vuelo. En un momento, vio a niños que viajaban solos, deportados a México sin sus familias. Los niños estaban en custodia, con esposas puestas. Estrella observó la escena y lloró aún más. Faltaban 20 minutos para que el avión aterrizara. Los migrantes esperaban la llegada a tierra firme, pero la visión de los niños en situación de vulnerabilidad los conmovió profundamente. La situación refleja la complejidad de la migración en la región. La deportación de menores sin sus familias ha sido un tema de debate en los últimos meses. Muchos denuncian la falta de protección para los niños en situaciones de migración. La escena en el avión muestra la dura realidad que enfrentan los migrantes. La presencia de los niños en custodia resalta la tensión entre la legalidad y la humanidad. La situación sigue siendo un desafío para las autoridades. La comunidad internacional sigue observando con atención. La migración sigue siendo un tema complejo y sensible.