El terremoto que sacudió el norte de Colombia el 5 de noviembre dejó al menos 265 muertos y 496 personas desaparecidas, según el balance actualizado del Ministerio de Protección Social. El sismo, de magnitud 7,3 en la escala de Richter, ocurrió a las 17:14 hora local y fue sentido en varias regiones del país.
Las autoridades informaron que las labores de búsqueda y rescate continúan en zonas afectadas, especialmente en los departamentos de Cauca, Nariño y Putumayo. Hasta el momento, se han localizado 139 cuerpos, mientras que 126 personas aún están desaparecidas. El número de heridos se estima en más de 700, con muchos en estado grave.
Este sismo es el más fuerte registrado en Colombia en más de una década. El epicentro se ubicó a 40 kilómetros al norte de Popayán, en el departamento de Cauca. Aunque no se ha confirmado un origen volcánico, expertos indican que la zona está en una zona de actividad sísmica. El gobierno ha anunciado la activación del Plan Nacional de Gestión de Riesgos, con apoyo de organismos internacionales.
El terremoto ha causado daños significativos en infraestructura, incluyendo viviendas, hospitales y carreteras. En la ciudad de Popayán, varios edificios se derrumbaron, mientras que en el municipio de Cali se reportaron fallas en el sistema eléctrico. La comunidad ha mostrado solidaridad, con donaciones y voluntarios ayudando en los esfuerzos de rescate.
La situación sigue siendo crítica, pero las autoridades destacan la coordinación entre distintos niveles de gobierno y la participación de organismos internacionales. Mientras se espera la confirmación oficial de los daños totales, se prevé una larga recuperación en las zonas afectadas.



























