Más de 800 000 personas participaron en protestas en Francia. La manifestación fue organizada por diversos grupos, incluyendo jóvenes, trabajadores y miembros del movimiento Chalecos Amarillos. La jornada fue caracterizada por incidentes violentos.
Las protestas se desarrollaron en múltiples ciudades. Los participantes expresaron su descontento por los altos costos de vida. Se reportaron incidentes de saqueo y enfrentamientos.
Este tipo de protestas ha sido recurrente en Francia. El movimiento Chalecos Amarillos ha sido una voz importante en temas económicos. La situación refleja una creciente insatisfacción con la economía del país.




























