Trump acusó a Francia de estar "en llamas y destrozada" por la inmigración durante disturbios recientes, instando al país a endurecer sus normas migratorias. El mandatario estadounidense sostuvo que la llegada de personas "de un mundo completamente diferente" ha provocado un deterioro en el país, que según él "alguna vez fue grande". Esta afirmación se da en medio de protestas y disturbios que han sacudido Francia en las últimas semanas.

Trump pidió a Francia que "ciere sus fronteras antes de que sea demasiado tarde", señalando que la inmigración ha generado un "deterioro" en el país. En declaraciones recientes, el presidente estadounidense culpó a la inmigración de la situación actual, afirmando que "personas con odio en sus corazones" han dañado la estabilidad del país. Esta postura se alinea con la visión de su vicepresidente, Mike Pence, quien también criticó la inmigración y la diversidad.

El contexto de estas declaraciones se sitúa en un clima de tensión en Francia, donde protestas y disturbios han aumentado en frecuencia y intensidad. Los líderes políticos y expertos han señalado que el aumento de la inmigración ha generado descontento en ciertos sectores de la sociedad francesa. Sin embargo, no hay consenso sobre el impacto real de la inmigración en la estabilidad del país. Mientras Trump y otros líderes conservadores vinculan el deterioro a la inmigración, otros analistas destacan factores económicos y sociales más complejos que contribuyen a la situación actual.