Trump propone flexibilizar las normas sobre emisiones de metano en la industria petrolera y gasística de Estados Unidos. La iniciativa busca estimular la producción de petróleo y gas, según fuentes oficiales. La propuesta estima que podría generar ahorros económicos de hasta 45 mil millones de dólares.

La medida, que aún no ha sido aprobada, permitiría a las empresas reducir los requisitos de control de emisiones de metano, un gas de efecto invernadero potente. Los críticos señalan que esta flexibilización podría aumentar la contaminación ambiental y afectar negativamente el clima.

La propuesta forma parte de una serie de medidas económicas anunciadas por el gobierno estadounidense para impulsar la industria energética. Esta decisión refleja una postura más favorable hacia el sector petrolero, en línea con políticas anteriores del mandatario. La flexibilización de normas ambientales ha sido un tema recurrente en su agenda política.