La líder opositora venezolana María Corina Machado regresó al país tras diez meses de exilio, en un contexto de tensión entre Caracas y Washington. El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó no conocer detalles sobre su retorno, pero expresó su deseo de que esté a salvo.
Trump respondió a preguntas sobre el regreso de Machado en una rueda de prensa, indicando que no tenía información específica sobre el tema. Sin embargo, destacó su preocupación por la seguridad de la activista, quien fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2025.
El regreso de Machado se produce en medio de conversaciones de reconciliación entre el gobierno venezolano y Estados Unidos, según afirmó Marco Rubio, secretario de Estado. Rubio destacó que estas conversaciones permitieron su regreso seguro.
Machado reapareció en una iglesia del estado Lara, donde fue recibida por seguidores y activistas. Su regreso ha generado reacciones en la sociedad venezolana, con caravanas de apoyo y movilizaciones.
La situación refleja la compleja relación entre Venezuela y Estados Unidos, donde la oposición ha buscado canales de diálogo con el gobierno norteamericano. La presencia de figuras como Machado en el escenario político sigue siendo un factor clave en las negociaciones y en la percepción internacional del país.























