El sismo que sacudió el norte de Venezuela en febrero de 2019 dejó un saldo oficial de 6509 muertos. Un análisis del *Times* junto a datos del Servicio Geológico de Estados Unidos sugiere que este número podría estar muy por debajo de la realidad.

El estudio compara registros oficiales con informes internacionales y datos de campo. Muestra que la cifra oficial no refleja la gravedad del desastre. Según el análisis, el número de víctimas podría duplicarse.

Este sismo fue uno de los más fuertes en la historia del país. Afectó a varias ciudades, incluyendo la capital, Caracas. La infraestructura ya debilitada por años de crisis económica y falta de mantenimiento se vio severamente dañada.

El gobierno venezolano ha enfrentado críticas por su manejo de la crisis. La falta de recursos y la desorganización en la respuesta han generado desconfianza. Organizaciones internacionales han llamado a una revisión de los datos oficiales.

El terremoto marcó un punto de inflexión en la situación del país. La comunidad internacional ha mostrado interés en ayudar, pero la complejidad política y económica ha retrasado la acción. La situación sigue siendo un desafío para las autoridades.