Los gobiernos franceses impusieron toques de queda en París y otras ciudades para contener disturbios y protestas. La medida afecta zonas como la plaza de la República y Les Halles, escenarios de saqueos durante el fin de semana. El gobierno de Emmanuel Macron anunció restricciones nocturnas para prevenir nuevos incidentes.

El toque de queda se extiende a ciudades como Lille, Niza y otras del norte de Francia. La policía prohibió manifestaciones en áreas afectadas. Según informes, al menos 350 personas fueron detenidas entre el domingo y la madrugada del lunes. Treinta negocios fueron saqueados en París.

Las protestas, motivadas por el costo de vida, han generado tensión social. El gobierno enfrenta críticas por su respuesta policial. Mientras tanto, el Museo del Louvre cerró sus puertas como medida preventiva. Las medidas se aplican en respuesta a disturbios que dejaron más de 2.400 detenidos.

El toque de queda se aplicará esta noche y se extenderá a otras ciudades. La policía busca controlar la situación y evitar nuevos saqueos. Las protestas continúan, con nuevas convocatorias previstas. La medida refleja la intensidad de la crisis social en Francia.