María Corina Machado, líder opositora y ganadora del Premio Nobel de la Paz, regresó a Venezuela tras una serie de negociaciones entre el gobierno y la oposición, respaldada por Estados Unidos. Su retorno, anunciado por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se produjo tras un proceso que incluyó condiciones específicas para su entrada al país. Rubio indicó que Washington había supervisado las conversaciones entre la oposición y el gobierno, lo que permitió el regreso seguro de Machado.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, calificó el regreso de Machado como "un show", aunque expresó su disposición a dialogar con ella como parte de un proceso de transición política. El equipo de Machado afirmó que está abierto a reunirse con Rodríguez, siempre que se respeten los términos acordados. La líder opositora destacó su compromiso con la libertad de los presos políticos y la reconciliación nacional.
La comunidad de familiares de detenidos políticos espera que Machado pueda ayudar en la liberación de sus seres queridos. En el campamento de la Alianza por la Libertad de los Presos Políticos, los familiares expresan su esperanza en el apoyo de la líder opositora. La situación refleja un momento de tensión y expectativa en el contexto de las negociaciones entre el gobierno y la oposición, con la participación activa de Estados Unidos.


















