Los apagones recurrentes en Venezuela afectan negativamente a los niños con autismo, según alerta la psicóloga María Isabel Pereira. La interrupción de rutinas y la sobrecarga sensorial pueden provocar ansiedad y malestar en estos niños. Pereira recomienda a las familias anticipar los cortes eléctricos y preparar recursos adaptados a cada caso.
Los cortes de energía, que son frecuentes en el país, alteran el entorno de los niños con autismo, quienes dependen de rutinas estables para sentirse seguros. La psicóloga explica que la falta de luz y el silencio prolongado pueden aumentar el estrés y dificultar la comunicación.
Este problema se agrava en zonas donde el acceso a la electricidad es irregular. Las familias deben ofrecer acompañamiento durante las interrupciones y crear espacios seguros para los niños. Pereira destaca la importancia de adaptar las estrategias a las necesidades individuales de cada niño.
El contexto de crisis energética en Venezuela, causada por la degradación de la infraestructura y la escasez de combustibles, ha hecho que los apagones sean una realidad cotidiana. Esta situación afecta a todos, pero especialmente a grupos vulnerables como los niños con discapacidad. La comunidad médica ha llamado la atención sobre la necesidad de políticas públicas que garanticen un acceso más estable a la energía.


















