Manifestantes bloquearon la carrera Séptima en Bogotá durante dos días consecutivos para protestar contra la decisión del gobierno de retirar obras del Museo Nacional. La medida fue ordenada por el ministro de Cultura, Abelardo de la Espriella, en un intento de proteger las piezas consideradas de alto valor histórico y cultural. Los protestantes, incluyendo activistas culturales y representantes de organizaciones locales, argumentaron que el retiro afecta la accesibilidad y la visibilidad de la colección para el público.
La medida ha generado una fuerte controversia en la sociedad colombiana, con críticas de figuras públicas y académicos que consideran que el gobierno está priorizando intereses políticos sobre la preservación del patrimonio. Iván Cepeda, un activista conocido por su defensa de la cultura nacional, exigió la devolución de más de 30 piezas que fueron retiradas. Según fuentes cercanas al Ministerio, el retiro se realizó en coordinación con expertos en conservación para garantizar la seguridad de las obras.
El Museo Nacional, ubicado en Bogotá, es uno de los principales centros culturales del país y alberga una colección que data del siglo XVI. Antes del retiro, el museo había enfrentado críticas por su falta de mantenimiento y accesibilidad. La decisión de retirar las obras se tomó tras una evaluación de riesgos, aunque no se han revelado detalles específicos sobre las piezas afectadas. La situación refleja una tensión creciente entre el gobierno y los movimientos culturales que buscan una mayor participación ciudadana en la gestión del patrimonio.


























