Nicolás Maduro, ex presidente de Venezuela, y su esposa Cilia Flores se declararon no culpables de nuevos cargos por tortura durante una audiencia ante el juez federal Alvin Hellerstein en Nueva York. La defensa presentó argumentos que consideran las acusaciones como falsas y repetidas. La Fiscalía estadounidense había ampliado las acusaciones contra ambos, incluyendo cargos de conspiración para cometer torturas y narcoterrorismo.
La audiencia, celebrada el 15 de octubre, fue la primera vez que se presentaron estos nuevos cargos. La Fiscalía había argumentado que Maduro y Flores participaron en actos de tortura durante su mandato. La defensa respondió que las acusaciones no tienen fundamento y son parte de una campaña contra la figura del ex mandatario.
Maduro y Flores enfrentan ahora una serie de acusaciones que incluyen conspiración, tortura y narcotráfico. La Fiscalía había presentado nuevas pruebas que vinculan a ambos con actividades ilegales durante su tiempo en el poder. La audiencia marcó un punto importante en el caso, que se espera que se resuelva en junio de 2027.
El caso refleja la complejidad de las acusaciones contra Maduro, que han sido ampliamente discutidas en el ámbito internacional. Las denuncias de tortura son parte de un conjunto de cargos que buscan responsabilizar al ex líder por sus acciones durante la crisis venezolana. La defensa continúa insistiendo en la inocencia de los acusados.



























