Lula y Bolsonaro se enfrentaron en un debate electoral el viernes en Río de Janeiro. El encuentro, transmitido por Globo, fue el último antes de la segunda vuelta del 2 de noviembre. Ambos candidatos discutieron sus propuestas para el gasto público, los planes sociales y los impuestos a las empresas.
El presidente Lula defendió su programa económico, enfatizando la necesidad de inversión en educación y salud. Mencionó la importancia de reducir la desigualdad y garantizar el acceso a servicios básicos. Por su parte, Bolsonaro criticó la gestión del gobierno actual, acusando a Lula de dejar un país en crisis financiera.
El debate fue marcado por acusaciones personales y ataques directos. Bolsonaro mencionó el caso de los "nueve dedos" de Lula, un tema recurrente en las campañas. Lula respondió con críticas al modelo económico de Bolsonaro, destacando la necesidad de estabilidad y crecimiento sostenible.
La elección se disputa entre dos propuestas muy distintas. Lula promete un aumento del gasto público y una mayor inversión en programas sociales. Bolsonaro, en cambio, propone una reducción de impuestos y una política económica más liberal.
La elección de domingo decidirá el rumbo del país. Con más de 158 millones de brasileños en las urnas, el resultado podría tener implicaciones profundas para la economía y la sociedad brasileña. La campaña se ha caracterizado por un clima de tensión, con ambos candidatos buscando convencer a los votantes indecisos.

























