El balotaje electoral en Brasil se disputa este domingo entre el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el hijo del ex mandatario Jair Bolsonaro, Flávio Bolsonaro. Según el último sondeo de Datafolha, ambos candidatos están empatados con el 50 % de los votos válidos, marcando una competencia muy reñida.

El debate previo al balotaje fue caracterizado por acusaciones mutuas y discusiones sobre temas clave como la inflación, los salarios, la seguridad y la corrupción. Lula defendió su programa de gobierno, mientras que Bolsonaro criticó su gestión y acusó a su oponente de corrupción. Las encuestas muestran una disputa ajustada, con ambos candidatos en posiciones muy cercanas.

La elección representa un momento crucial para Brasil, ya que el resultado determinará la dirección del país en los próximos años. Lula, quien fue destituido en 2016 por un proceso de corrupción, ha movilizado a su base con campañas sociales y una ofensiva política. Por su parte, Bolsonaro, hijo del ex presidente, ha aprovechado su ventaja en la primera vuelta y los acuerdos con la derecha para consolidar su posición.

Este balotaje se desarrolla en un contexto de polarización política intensa, con una sociedad dividida entre apoyos a la izquierda y a la derecha. La campaña electoral ha sido marcada por ataques personales y discursos polarizadores, lo que ha generado un clima de tensión en el país. La elección del domingo podría marcar un cambio de rumbo en la política brasileña.