Julieta Ramírez fue elegida como coordinadora de Morena en Baja California, poco tiempo después de que se generara un escándalo por su supuesta cooperación con Estados Unidos. La decisión se tomó en el marco de las preparaciones para las elecciones de 2027. Ramírez, quien fue nombrada "corcholata" por su rol en el gobierno estatal, enfrenta críticas por su posible vínculo con autoridades estadounidenses.

La elección de Ramírez se produce en un contexto de tensión política en el estado. Aunque Morena ha destacado su compromiso con la participación ciudadana, la designación ha sido vista con desconfianza por algunos sectores. La coordinadora será responsable de liderar las actividades partidistas en la región.

La decisión ha generado debate entre activistas y líderes locales. Algunos consideran que la elección refleja una estrategia para fortalecer la presencia del partido en la zona, mientras otros cuestionan su legitimidad. La situación sigue siendo de interés público.

Morena continúa con su plan de organización para las próximas elecciones, pese a las controversias. La coordinación en Baja California será clave para su proyección electoral.