Estados Unidos retiró a Venezuela de la lista de países que incumplen la lucha contra el narcotráfico, una decisión que marca el final de una década de tensiones. La Administración de Donald Trump destacó los avances en la relación con Caracas, mencionando operaciones contra organizaciones criminales y pidiendo nuevos resultados para desmantelar redes de tráfico que utilizan el país como ruta hacia territorio estadounidense. Esta decisión, anunciada en septiembre de 2026, se produce después de 20 años de incumplimiento de compromisos internacionales en la lucha contra drogas.
Colombia, por su parte, no recuperó la certificación antidrogas pese al interés del gobierno por ganarse el visto bueno de Estados Unidos. Los resultados heredados del gobierno Petro fueron la razón para que Estados Unidos volviera a señalar que el país “falló demostrablemente”. Mientras tanto, Venezuela fue certificado por Estados Unidos, lo que refleja una evolución en las relaciones entre ambos países.
La decisión de Estados Unidos no solo afecta la política exterior de América Latina, sino que también influye en las dinámicas de seguridad y cooperación regional. La retirada de Venezuela de la lista de países incumplidores representa un cambio significativo en la política antidrogas del gobierno norteamericano, que busca reforzar la cooperación con países vecinos.




























