Más de 2.000 personas se han visto afectadas por un terremoto en Panamá.

El sismo, de magnitud 5,8 en la escala de Richter, ocurrió el 15 de noviembre en la región de Colón.

Según informes oficiales, el terremoto dañó aproximadamente 900 viviendas y dejó a varias comunidades sin acceso a servicios básicos.

Los damnificados solicitan una aceleración en la entrega de ayuda humanitaria y materiales de reconstrucción.

El gobierno panameño ha anunciado que está coordinando con organismos internacionales para facilitar la asistencia.

Este sismo es el más fuerte registrado en el país en más de una década.

La zona afectada se encuentra en una región rural, lo que dificulta el acceso a las áreas más golpeadas.

Las autoridades han establecido puntos de distribución de alimentos y agua en los municipios cercanos.

El terremoto ha generado preocupación entre la población local, que teme por la estabilidad de las viviendas.

La comunidad espera que se realice una evaluación completa del daño para planificar la reconstrucción.