Panamá declaró estado de emergencia nacional tras un terremoto de 5,8 grados en la escala de Richter que sacudió el país el viernes. El sismo, registrado a las 10:15 hora local, causó daños en viviendas, escuelas y carreteras, aunque no se reportaron muertes. El gobierno autorizó la movilización de hasta 100 millones de dólares para atender las necesidades emergentes.

El epicentro del sismo se ubicó en la región de Colón, a unos 150 kilómetros al norte de la capital, Panamá City. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, el temblor duró aproximadamente 20 segundos y fue sentido en varios puntos del país. Autoridades locales confirmaron que 27 personas resultaron heridas, aunque no se precisó el número de afectados en zonas residenciales.

Este sismo es el más fuerte registrado en Panamá en los últimos años. Aunque no ha habido reportes de daños graves a estructuras críticas, el gobierno ha llamado a la población a mantenerse alerta y seguir las recomendaciones de seguridad. La activación del estado de emergencia permitirá acelerar la distribución de recursos y la coordinación entre organismos nacionales y internacionales para la evaluación de los daños.

El país ha enfrentado en el pasado sismos menores, pero ninguno con una magnitud comparable a este. La última vez que se registró un temblor de esta intensidad fue en 2015, cuando afectó a varias ciudades del norte del país. A pesar de la preocupación, las autoridades han destacado la falta de víctimas mortales como un factor clave en la evaluación del impacto.