María Corina Machado, líder opositora y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, regresó a Venezuela después de casi un año de exilio. Su llegada a Caracas fue celebrada por miles de seguidores que la esperaban en el aeropuerto. Machado, quien había estado en el exterior, volvió al país con la intención de impulsar una transición política.

Su equipo confirmó que Machado está dispuesta a dialogar con Delcy Rodríguez, presidenta interina del país. La líder opositora ha estado en contacto con autoridades venezolanas y ha estado presente en reuniones con figuras políticas. La jefa de comunicaciones de Machado, Claudia Macero, destacó que el objetivo es avanzar en un proceso de transición que respalda Estados Unidos.

El regreso de Machado ha sido visto como un paso importante para la estabilización política. Diosdado Cabello, líder del Partido Socialista Unido de Venezuela, negó que existan persecuciones en el país. Aunque no se mencionó directamente, la presencia de Machado en Venezuela ha generado expectativas sobre el futuro del país.

La comunidad internacional ha respondido positivamente al regreso de la líder. La Unión Europea celebró su llegada y pidió que se avance hacia elecciones libres. Estados Unidos también ha estado involucrado en las negociaciones que permitieron su retorno. Aunque algunos cuestionan la influencia real de Machado en el proceso político, su presencia sigue siendo un símbolo de esperanza para muchos venezolanos.